Somos un grupo de ciudadanos de diferentes generaciones, ideologías,
creencias y partidos políticos, que coincidimos en que el Uruguay no debería legalizar la eutanasia ni el suicidio asistido y sí universalizar los cuidados paliativos.

El proyecto para legalizar la eutanasia y el suicidio asistido nos ha colocado a todos los uruguayos ante un dilema ético y político, tan trascendente como complejo. Al tratarse de un asunto de vida o muerte no podemos resolverlo con liviandad.

Conscientes de lo que está en juego, hacemos un llamado a la prudencia, a la necesidad de informar debidamente sobre sus efectos a todos los uruguayos, y a un discernimiento político responsable.

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